02 mayo 2010

Tecnología LED para iluminación

La tecnología de diodos emisores de luz (Light Emitting Diode) está causando furor en el mundo. Se están reemplazando todas las luminarias que existen por este tipo de focos más eficientes. Hice un cuadro comparativo ya que estaba cambiando la luminaria a uno de mis negocios y desde todo punto de comparación el LED es superior con respecto a la tecnología fluorescente o focos ahorradores y muchisimo por encima en superioridad con respecto a los focos incandescentes inventados por Thomas Alba Edison el 21 de Octubre de 1878.


Los focos dicroicos LED son 75 veces más eficientes con respecto a un foco incandescente cuando se trata de ahorro de dinero y 80 veces más eficiente con respecto a sus horas de uso que puede ser superior a los 15 años mientras que los focos incandesentes duran unos 3 o 4 meses.


Aunque comparativamente el costo de inversión inicial sea alto, no es la realidad ya que uno no cambiará focos en más de 10 años mientras que con los incandecentes cambiaras cada 4 meses, esto sin contar la perdida de tiempo en irlo a comprar, el combustible, etc.

Con el tiempo seguramente la tecnología LED bajará aún más de precio y será más accesible para más gente. La tendencia normal de todas las tecnologias es un costo decreciente cuando llegan a una etapa de producción masiva y en serie la cual permite abaratar los precios al consumidor, el otro factor abaratador de precios es el incremento de la competencia.

Saludos

Fabrizzio Garmendia.
Carta de Fariñas a Fidel y Raúl


Por: Guillermo Fariñas Hernández
Fuente: Cuba Libre Digital
Fecha: 07-04-2010

Carta de Fariñas a Fidel y Raúl

A: Raúl Castro Ruz, General de ejército y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba Con copia a: Fidel Castro Ruz, Comandante en Jefe y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba.

General; quisiera mediante el siguiente documento aceptarle el reto, que me envió indirectamente su gobierno a través del artículo que publicó en el periódico Granma, el 8 de marzo del 2010, el periodista a sueldo Alberto Núñez Betancourt y las palabras dichas por Randy Alonso Falcón en la pasada Mesa Redonda del pasado 17 de mayo.

En primer lugar, denuncio al aparato de propaganda ideológica de su partido por querer presentar al finado Orlando Zapata Tamayo, como un preso común. Personalmente conocí al asesinado cuando era militante de la Unión de Jóvenes Comunistas y obrero de la construcción en el hotel Parque Central. Allí Zapata Tamayo recibió la tarea como adepto a su régimen, de refutar lo que se planteaba en las "Peñas Democráticas del Parque Central".

Tras ver pruebas en los cuerpos de los Ex Presos Políticos, como bayonetazos, mordidas de perros y otras formas de tortura, además de leer literatura considerada subversiva, donde se demostraba las falacias que significó lo que es el Castrismo, como por ejemplo, quemas del 90% de los llamados por usted "Bandidos del Escambray", quienes en realidad eran guerrilleros anti- comunistas, habían sido miembros del Movimiento 26 de Julio o del Ejército Rebelde antes del triunfo de la Revolución Cubana.

Ante la cruda verdad, Zapata Tamayo comenzó a colaborar con la disidencia cubana, razón por la cual resultó separado de forma definitiva de la UJC y cesanteado de su trabajo como Albañil- plomero y le fue aplicado el Decreto Ley # 217, que no les permite residir a los orientales en la capital del país. Por tanto, si esto ocurrió entre los años 1999 y 2000 son espurios todos los delitos comunes imputados al asesinado.

Con respecto a lo escrito por Alberto Núñez Betancourt sobre mi persona, el 8 de marzo, donde se le da a entender al pueblo de Cuba y a la opinión pública internacional, que en algún momento fui un delincuente común, le llamo con conocimiento de causa a usted y a su régimen embustero, que fui yo quien acusó a la Dra.: Ana Lourdes Goire Wilson, en aquel momento directora del Hospital Infantil "Pedro Borrás" y de toda confianza suya. Puesto que el progenitor de esta fue su subordinado en el II Frente Frank País. Por lo que el aparato de control político ideológico la defendió y me envió a mí a la prisión de "Valle Grande", en La Habana, bajo investigación cuando ella por corrupta debió ser la condenada.

No sólo como el Secretario General de Trabajadores de la Salud de la entidad antes mencionada, sino como ciudadano de mi país, tenía todo el derecho a denunciar ante las autoridades policiales los desvíos de donaciones procedentes de la Unión Europea, que hacía esta militante del PCC y lo revendía en el mercado negro.

Ahora podrán decir lo que quieran, pero nunca fui condenado por ese delito de supuestas "lesiones" y si por el de "Convicción Moral de los Jueces". Todos los trabajadores del "Borrás" presentes en el juicio son testigos que sus familiares fueron los que me agredieron a mi.

En cuanto al otro delito mencionado por la pluma alquilada de su gobierno, que responde al nombre de Alberto Núñez Betancourt, quiero hacer constar que el primer agredido fui yo, públicamente al desenmascarar al señor Juan Francisco Fernández Gómez, el agente "Félix", para la Seguridad del Estado, porque le grité ante todo su vecindario, que él era el asesino del adolescente alfabetizador Manuel Ascunse Doménech y su alfabetizado, el campesino Pedro Lantigua, pues, él fue entrenado por asesores soviéticos, en la unidad especial del Ministerio del Interior nombrada "El Molino", ubicada en el km 10 de la Carretera de Sagua, sitio donde se preparaban falsos guerrilleros anti-comunistas para introducirlos en las montañas del Escambray, donde cometieron atrocidades contra la población civil, para que los guerrilleros anticastristas perdieran el apoyo popular.

General le apunto que de este enfrentamiento yo resulté herido en mi antebrazo izquierdo, cicatriz que todavía ostento y nunca se me permitió hacer una acusación por Lesiones al agente a su servicio.

Es cierto que en legítima defensa le propiné un bastonazo, por el que el tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

De todas maneras existieron inexactitudes, cuando el periodista a su servicio escribió, que yo fui condenado a 5 años y 10 meses, puesto que el día 3 de marzo del 2003, se me realizaron dos vista orales, la primera ya referida y la segunda porque un mes antes a lo ocurrido por haber expuesto en una reunión del "Poder Popular, el "Proyecto Varela", donde por cierto fui agredido por seguidores de su sistema político y donde no me defendí.

Le puntualizo que mi última condena fue de 6 años y 10 meses y es una manipulación no haber puesto mi última sentencia o haberla olvidado por un delito de opinión. En el artículo ordenado por usted, como militar que siempre ha sido, se obvia, se esconde, se escamotea a la opinión pública mi trayectoria en el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Se oculta sospechosamente, que fui, primero como Camilito, después como precadete y miembro de los batallones de Seguridad Personal de Protección a Sedes Diplomáticas, de Protección a la Casa Central de las FAR y pertenecí al Batallón de Custodia a la Embajada del Perú. Y que sobretodo fui también integrante de los Comandos de Demolición y Sabotaje de Tropas Especiales en Angola, subordinados a usted como Ministro de las FAR de aquella época. Parece que su "Ministerio de la Verdad" trabaja en estos días afanosamente tratando, de cambiar la historia, como decía George Orwell en su obra "1984"

Por lo tanto debido a mi incursión castrense en ese país africano, si considero que como adolescente ejercí como mercenario o un agente a sueldo de una potencia extranjera, la extinta Unión Soviética. Con toda la dignidad del mundo, lo desmiento, debido a que para ser mercenario hay que estar dispuesto a morir por una paga, un sueldo, una remuneración y yo estoy presto a fallecer por mis ideas democráticas. No obstante lo invito a que designe usted alguno de sus seguidores, que se declare en huelga de hambre y de sed para defender al sistema político que usted representa, ojala encuentre alguno.

Señor presidente "de Facto", la soberbia y la prepotencia que han demostrado su hermano y usted con sus oponentes políticos es realmente proverbial, nadie que disienta de sus ideas, y sus cánones políticos es considerado una persona decente, le reitero las gracias por esa soberbia pues debido a ello me da la oportunidad como miembro del pueblo cubano de a pie y de la oposición pacifista cubana de ser asesinado en pleno Siglo XXI por un estado totalitario como el que usted encabeza algo que lanzará por tierra el supuesto humanitarismo del sistema por usted dirigido.

Presidente, en sus ataques en contra de la disidencia, tanto sus seguidores dentro como fuera de Cuba, acuden a sobredimensionar el "falso humanismo solidario" de la mal llamada "Revolución Cubana", cuando envía médicos, paramédicos, maestros y entrenadores deportivos al extranjero.

Yo, denuncio esta ayuda como espuria, puesto que es un mecanismo para desviar la atención respecto a las crueldades, torturas y violaciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos que su régimen totalitario comete diariamente contra los ciudadanos cubanos.

Le agradezco por dar las órdenes para que yo muera como un auténtico patriota. Si algo me ha enseñado esta luchador la Democracia Representativa en mi país, es amar al prójimo, incluidos mis adversarios políticos, cuestión totalmente contraria del odio que me inculcaron cuando era un adolescente a su servicio.

Juro ante Dios, que a pesar del asesinato de Orlando Zapata Tamayo y mi inminente ejecución pública pues, se que no se pondrá, en libertad a los 26 presos políticos y de conciencia enfermos que existen en las cárceles cubanas, mi corazón no alberga ningún tipo de rencor hacia usted o su hermano o cualquiera de sus seguidores. Puesto que la necesidad patológica de poder en los seres humanos, como le ocurre a usted y a su consanguíneo son dignos de lástima.

Mi último pensamiento es para que en el futuro mi Patria, Cuba, tenga una solución pacífica sin derramamientos de sangre, donde usted y sus seguidores posean espacio político y nosotros sus adversarios también lo tengamos, esto es necesario por sobre todas las cosas y así lo hago pensando como patriota cubano que Dios se apiade de su alma y en tiempo venideros bendiga a Cuba para que sea prospera y democrática.

Licenciado en Psicología
Guillermo Fariñas Hernández
Expreso político en 3 ocasiones, bibliotecario y periodista independiente.
La tercera edad en Cuba



Por Selman Vallejo


La tercera edad en Cuba —suena tan hermoso. La vimos todos en la película Buena Vista Social Club. Estos joviales y cariñosos viejos señores que, en el medio de la pobreza tan pintoresca de La Habana, tararean nostálgicamente las notas de sones y boleros. Son los mimados del estudio EGREM, su gobierno los promueve, viajan al extranjero, admiran los rascacielos de Manhattan y son ovacionados por su actuación en el Carnegie Hall de Nueva York.

Después de haber visto esta película, uno casi desea ser una persona anciana en Cuba. Todo parece tan romántico, tan tropical, tan macho y sin embargo tan tierno.

El que estropea el cuadro es Adolfo Fernández Sainz, un traductor del Estado devenido periodista disidente, quien al estrenarse la película, mientras los otros la reseñaban por sus valores musicales, escribió en un despacho para Reporteros sin Fronteras: "Cuando el guitarrista estadounidense Ry Cooder se topó con estos ancianos totalmente olvidados [...] sus vidas transcurrían en la miseria, pasando hambre, limpiando zapatos, pidiendo limosna y ahogando en alcohol barato sus nostalgias de mejores épocas."

¿Miseria? ¿Hambre? Ésas no son palabras que el gobierno cubano usa cuando se vanagloria del cuidado de los ancianos. El régimen niega que la pobreza y el hambre existan en Cuba y que aflijan a los ancianos. Dice la propaganda: "La vejez en Cuba es digna y segura."

Pero eso es mentira: La vejez en Cuba ni es digna ni segura.

"Trabajé toda mi vida en los muelles de la Habana para ganar ahora una basura de retiro. Estoy obligado a vender el café y los cigarros que me tocan por la libreta de racionamiento para poder comer. Los policías nos acosan constantemente, pero no pueden con nosotros, la necesidad es mucha y el hambre es mala consejera", le dijo un hombre de 72 años de edad al periodista independiente Julio César Gálvez.

En el 2001, Jorge Olivera, quien una vez trabajara en los medios de prensa del Estado, después de mirar un programa de televisión alabando el cuidado de los ancianos, comparó este cuadro idílico con la realidad diaria: "...y observar al siguiente día al ejército de viejos desamparados que tienen que vender sus exiguas cuotas alimenticias para poder sobrevivir."

José Izquierdo, otro periodista independiente, escribió en 2003: "Internados en el hogar de ancianos 'Mario Muñoz Monroy', ubicado en el municipio Güines de provincia La Habana, denuncian los maltratos que les infligen en esa instalación..." Pero ¿por qué se quedan? Izquierdo explicó: "por lo general no van a sus hogares debido a que las pensiones que cobran no les permiten costear sus gastos básicos."

Es cierto: los salarios en Cuba son tan bajos que hacen matemáticamente imposible adquirir suficientes productos para alimentarse. Son el equivalente de ocho dólares al mes, costando una botella de aceite o un litro de leche dos dólares cada uno y disponibles solamente en las tiendas que venden en dólares.

Para poder sobrevivir los ancianos tienen que arreglárselas solos y como puedan. Vendiendo lo poquito que tienen. Muchos ya tienen dentaduras postizas, lo que resulta una bendición porque así venden su cuota de pasta de dientes. Y si padecen de hipertensión pueden revender la de café también.

La gran mayoría de los ancianos en Cuba no tiene ayuda de familiares en el exterior y si no pueden contar con la Iglesia —cuya obra caritativa está constantemente trabada por el Estado— se quedan sin alternativa, dado que el Estado es también incapaz de proveerla.

Víctor Rolando Arroyo, un activista de la oposición de Pinar del Río, habló de este fenómeno hace dos años: "se evidencia la hostilidad del régimen hacia algunas instituciones religiosas que intentan facilitar alimentos, reparar viviendas o prestar algunos otros servicios básicos al creciente y necesitado segmento social de los ancianos pinareños." Edel José García, un periodista de la agencia independiente Centro Norte Press, describe las condiciones en un asilo de ancianos en Villa Clara: "los baños permanecen sucios y la pestilencia contamina el ambiente, la ropa de cama no se lava debidamente y cucarachas, ratones, moscas y mosquitos pueden observarse en el lugar lo mismo en horas diurnas que nocturnas".

Normando Hernández habló con algunos internados de un asilo en el poblado Céspedes, provincia de Camagüey: "Me estoy muriendo de hambre. Esto está muy malo. Ni siquiera hay un poco de azúcar para tomársela con agua", declaró un anciano de 89 años. "Los viejitos asilados se ven mugrientos, el hogar huele a orines y heces fecales en todas partes" dijo a Normando otro residente de esta institución.

Si esta es la situación real, ¿por qué la opinión pública mundial considera que Cuba es un brillante ejemplo del cuidado de sus ancianos? ¿Por qué este cuadro sombrío es tan desconocido?

La respuesta es simple. Fidel Castro no quiere que esto se conozca, por eso mandó a detener a los periodistas antes mencionados y los echó en la cárcel después de juicios sumarios que nada tienen que ver con la justicia: Adolfo y Julio César por quince años cada uno, Jorge y José por dieciocho años, Víctor Rolando por veintiséis años (es periodista y activista, por eso en la torcida mente de las autoridades cubanas se merece mayor castigo), Edel por quince años y Normando por veinticinco años.

Pero otros que permanecen libres (bueno, relativamente libres) continúan escribiendo y preparando documentación fotográfica sobre la situación de los ancianos en Cuba. Entre los valientes autores de las crónicas están Adela Soto Álvarez y el fotógrafo Luís Alberto Pacheco Mendoza, ambos de Pinar del Río. Luís Alberto, quien tomó esta fotografía, explicó por qué quería que su nombre sea publicado: "Alguien tiene que hacerlo, alguien tiene que sacar estos abusos a la luz. No soy un héroe, no me gusta el peligro y no quiero ir a prisión, pero lo estoy haciendo por mi familia, por mi hijita y por mi país." Y agregó: "Lo que sucede en esos lugares es homicidio a largo plazo. De estos oscuros rincones de la vida en Cuba nadie sabe, ni siquiera la mayoría de los cubanos. Y lo que ustedes ven es sólo una parte; lástima que las fotografías no puedan traer los sonidos y especialmente los olores."

Su colega Adela describió las condiciones en la institución de la foto del encabezado:

"El panorama del asilo de ancianos de Pinar del Río no solamente presenta dificultades constructivas, de mobiliario y hacinamiento, entre otros descalabros dentro de las violaciones sanitarias y humanas. En él se destacan, entre los mugres llamados sábanas, la fetidez que provocan las orinas y las heces fecales que permanecen en los pisos, paredes y camas, al libre albedrío de los infelices ancianos seniles. Los encamados permanecen sobre pedazos de nylon, sin otra tela que les resguarde en cuerpo, lo que agudiza las afecciones dermatológicas y las escaras en glúteos y caderas."

En el hagiográfico filme Comandante, Oliver Stone muestra a Fidel Castro sometiéndose de manera "espontánea" a un electrocardiograma y diciendo "casualmente" que puede vivir cien años. Esta es una mala noticia para la mayoría de los cubanos, quienes se dan cuenta de que los tan esperados cambios en Cuba se producirán sólo cuando el "hecho biológico" (la muerte de Castro) finalmente ocurra, y mientras más demore mayor será el sufrimiento que éste inflija a sus súbditos. La mayoría de la gente de la isla desea que el "factor" llegue pronto. Algunos, sin embargo, secretamente desean que Castro viva una larga, muy larga vida, pero fuera del poder y fuera de los privilegios —si es posible, en una de esas instituciones—, para que sienta en su propio pellejo en qué se han convertido "dignidad y seguridad" en Cuba bajo su dominio. -
Cuba concede licencias para la
construcción de viviendas


El gobierno cubano abrió este mes el otorgamiento de licencias para la construcción de viviendas "por esfuerzo propio" en la isla.

El deficit de viviendas alcanza las 600,000 viviendas en este país con 11,2 millones de cubanos. Estas cifras se dan en parte por los destrozos causados por un par de huracanes. Para empezar quiero mencionar que en Cuba estaba prohibido que construyas tu casa y aún lo está si es que no formas parte de este grupo especial de gente. Estas conseciones de permiso fueron aprobadas recientemente por el Instituto Nacional de la Vivienda para personas que sean titulares de terrenos, azoteas u otras áreas contempladas en la nueva resolución.

Antes de esta normativa, los permisos para construir se entregaban a casos ‘‘seleccionados” y “aprobados” por las autoridades responsables en cada circunscripción, mientras que ahora todos los interesados que reúnan los requisitos legales pueden pedir una licencia de construcción.

El permiso contempla los casos de viviendas en mal estado y la posibilidad de ampliación, mientras que el Gobierno cubano pondrá en marcha mecanismos para la venta estatal de materiales de construcción, los cuales supongo que serán subcidiados por el gobierno ya que el mejor salario de un cubano es de $21 al més si eres medico. Por lo tanto si ellos estuvieran en Perú no les alcanzaría más que para un par de bolsas de cemento al mes y esto sin contar sus gastos de vida.

Según fuentes del Instituto de la Vivienda, se asignará “un nivel de metros cuadrados en correspondencia con el núcleo familiar” y, tras obtener el permiso, las personas podrán comenzar las obras "automáticamente”, pero están prohibidos de contratar obreros ya que la construcción se tiene que hacer con el "ESFUERZO PROPIO". El cual fué indicado hace un año por Raúl Castro quien dijo que era necesario desarrollar industrias para construir cientos de miles de casas en la isla y se pronunció por “no prohibir” esas edificaciones con “esfuerzo individual”.

En los últimos años no se han podido cumplir los planes de construcciones estatales, que han decrecido de 150 000 a 50 000 nuevas viviendas por año.

En Cuba el trabajo de construcción recae en brigadas de construcción y principalmente en el esfuerzo de los propios ciudadanos, que tienen que afrontar numerosos trámites burocráticos antes de poder construir, y sufren graves problemas con el suministro de materiales.

El anhelo de otros dictadores como Hugo Chavez es hacer de America Latina su proyecto cubano y llevarnos a situaciones similares a esta desgracia tan penosa que sufren cada día los cubanos y no solo en aspectos de construcción, sinó también con la prohibición a trabajar, las raciones de comida, la imposibilidad se poder tener tu negocio, etc. Click acá para ver más acerca de como viven nuestros hermanos cubanos.

También les recomiendo que lean las cartas curzadas entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner un par de cubanos ilustres y exitos pero con posiciones encontradas.

Fabrizzio Garmendia